Cinco meses después... Cinco meses después puede parecer todo un siglo, o toda una vida, todo un universo en el cual nunca pensaste existir.
Y es que le tiempo es relativo, es que la vida, tu vida y mi vida son sólo halos de incipiente destino que danzan al rededor de otros halos y tratan de complacerse mutuamente.
Si, hacer feliz, ser feliz y vivir feliz son cosas muy diferentes y sobre todo casi inalcanzables. Posibles, claro, pero igual de inalcanzables. En especial para aquellos que como yo corremos tras ellas separándolas y agrupándolas, y tratando que todo sea clasificado y ordenado en patrones estáticos.
Mas bien, no entendemos por el contrario que la vida fluye sin ritmos previos, sin ensayos continuos y con un orden divino que nunca podremos desglosar.
19 octubre 2008
17 mayo 2008
Equilibrio
Supongo que de ahora en adelante volveré a estar pendiente de la luna y sus facetas, del florecer de las flores y cosas como esas... Y pensar que tendré que equilibrarlo todo, hacer balance como el mejor de los malabaristas y lanzar actividades sin riesgo de perder ninguna...
En medio de esta revolución ya empezada, se suman guerrilleros y contras, y mientras se suman se restan descansos y controles... La fecha del triunfo quedó pospuesta indefinidamente a cambio de la felicidad obtenida en medio de las negociaciones de ambos bandos. Y los pensamientos e ideales pospuestos, se debaten cual será el primero en coronar...
En medio de cambios de estado, gritos de alegría y lagrimas por lo perdido. El volver de los silencios de ojos cerrados es inminente.
En medio de esta revolución ya empezada, se suman guerrilleros y contras, y mientras se suman se restan descansos y controles... La fecha del triunfo quedó pospuesta indefinidamente a cambio de la felicidad obtenida en medio de las negociaciones de ambos bandos. Y los pensamientos e ideales pospuestos, se debaten cual será el primero en coronar...
En medio de cambios de estado, gritos de alegría y lagrimas por lo perdido. El volver de los silencios de ojos cerrados es inminente.
Nuevo
Sin saber que escribir me siento ante el teclado en esta mañana de sábado. Siento esos deseos extraños de escribir, esa premura porque salga algo y todavía no se qué. Supongo que pienso demasiado, que me vivo comiendo el coco y que todo esto es un reflejo de nuevas vidas encontradas y nuevas vidas compartidas.
Nueva poesía que antes no había experimentado. Como si la receta de mis versos (y versos es una metáfora, porque ahora solo salen prosemas) cambiara de chef y ahora soy una persona nueva en reajuste a la antigua vida. Porque la vida sigue siendo la misma. Lo cotidiano.
Sigo teniendo un monton de trabajo atrasado que lo que más deseo es que se haga solo y sigo con muchas responsabilidades y sueños, y ahora con comprosisos de compartirlos y de vivirlos de a dos. Como es bonito (y permitanle a una guerrera de lo cursi público decirlo) tratar de vivir en conjunto, tratar de parir en conjunto, cuidar de las vidas de otros que terminan siendo tu vida, porque ahora ya no estas solo.
Asi que dejo a mis dedos descansar despues de desvelar un poco mi nuevo estado anímico, espiritual, sentimental, ¿civil?, artistico, y vivencial....
Nueva poesía que antes no había experimentado. Como si la receta de mis versos (y versos es una metáfora, porque ahora solo salen prosemas) cambiara de chef y ahora soy una persona nueva en reajuste a la antigua vida. Porque la vida sigue siendo la misma. Lo cotidiano.
Sigo teniendo un monton de trabajo atrasado que lo que más deseo es que se haga solo y sigo con muchas responsabilidades y sueños, y ahora con comprosisos de compartirlos y de vivirlos de a dos. Como es bonito (y permitanle a una guerrera de lo cursi público decirlo) tratar de vivir en conjunto, tratar de parir en conjunto, cuidar de las vidas de otros que terminan siendo tu vida, porque ahora ya no estas solo.
Asi que dejo a mis dedos descansar despues de desvelar un poco mi nuevo estado anímico, espiritual, sentimental, ¿civil?, artistico, y vivencial....
14 mayo 2008
Sentir o no sentir
Creemos que queremos o realmente queremos?
A veces, o siempre, pasamos dependiendo de nuestras extrañas simbiosis de emociones. De pronto no sabemos qué se supone que debemos sentir y menos lo que realmente sentimos.
Nos lanzamos desde lo alto de percepciones varias, sin paracaídas, sin escudo, sin siquiera un traje para planear en el aire. Y claro, nos estrellamos con un piso de realidades, o medias verdades, o engaños completos que nos aturden de nuestras expectativas.
Y estas ultimas... ¿Para qué tenerlas? ¿O por qué no tenerlas? Como todo en la vida son el reflejo perfecto de la dualidad del ser humano. Sin ellas, no somos más que entes errantes, sin destino, y sin sueños; pero con ellas nos somos más que un manojo de extraños y amorfos sueños que no tienen sentido ni fundamento y la mayor parte del tiempo nos hacen infelices y dejan tras ellos la soledad...
Igual ambos estados son insalubres, destructivos e inevitablemente adjuntos a nuestra condición humana.
Así que queramos o no, sintamos o no. Sean nuestros supuesto sentimientos reales o no; igual los vamos a sentir en medio de condiciones alternas y vidas conjugadas.
A veces, o siempre, pasamos dependiendo de nuestras extrañas simbiosis de emociones. De pronto no sabemos qué se supone que debemos sentir y menos lo que realmente sentimos.
Nos lanzamos desde lo alto de percepciones varias, sin paracaídas, sin escudo, sin siquiera un traje para planear en el aire. Y claro, nos estrellamos con un piso de realidades, o medias verdades, o engaños completos que nos aturden de nuestras expectativas.
Y estas ultimas... ¿Para qué tenerlas? ¿O por qué no tenerlas? Como todo en la vida son el reflejo perfecto de la dualidad del ser humano. Sin ellas, no somos más que entes errantes, sin destino, y sin sueños; pero con ellas nos somos más que un manojo de extraños y amorfos sueños que no tienen sentido ni fundamento y la mayor parte del tiempo nos hacen infelices y dejan tras ellos la soledad...
Igual ambos estados son insalubres, destructivos e inevitablemente adjuntos a nuestra condición humana.
Así que queramos o no, sintamos o no. Sean nuestros supuesto sentimientos reales o no; igual los vamos a sentir en medio de condiciones alternas y vidas conjugadas.
Ilusión
Simplemente no me quiero ilusionar sola, mantener expectativas de a una como siempre lo he hecho. No quier estar imaginando lo que se supone es real y luego descubrir que era solo un espejismo fuera de lo concreto. Quiero mantener esto, por un rato mas, para así si era todo mentira, por lo menos que haya durado suficiente como para que en mis recuerdos sea real.
13 mayo 2008
De vuelta
Sí, he decidido volver. Sí he decidido poner esto o algo de esto en funcionamiento otra vez. Que me pregunte el aire por qué, pero no sé... A lo mejor y la recolección de fobias o las excusas para no decir ni gritar se acumularon e hicieron que dejara de escribir. Supongo que en esta noche y esta madrugada trataré de ponerme al día, publicaré hasta el cansancio o hasta que logre ser consciente de que esta noche de desvelo debe ser destinada a los trabajos de clases.
No es que haya dejado de escribir, que va. Supongo que en algunos momentos si lo he dejado, pero igual los poemas salen como siempre, y son publicados, como siempre.... en la otra pagina, como siempre... Quiero creer que cada espacio tiene un espíritu propio, en este amorfo lugar se encuentran tantas cavilaciones sin uniforme que no puedo clasificaras... pero sin duda alguna.... no hay poemas.
Supongo que tengo reflexiones guardadas que dentro de pocos minutos saldrán a la luz...
No es que haya dejado de escribir, que va. Supongo que en algunos momentos si lo he dejado, pero igual los poemas salen como siempre, y son publicados, como siempre.... en la otra pagina, como siempre... Quiero creer que cada espacio tiene un espíritu propio, en este amorfo lugar se encuentran tantas cavilaciones sin uniforme que no puedo clasificaras... pero sin duda alguna.... no hay poemas.
Supongo que tengo reflexiones guardadas que dentro de pocos minutos saldrán a la luz...
12 enero 2008
¿Adolescencia?
¿Me estoy volviendo una adolescente?
Digo, es cierto que soy joven y todo... pero ese tiempo ya pasó. He transcurrido estos últimos años de forma apacible y bastante controlada, no es le momento de de pronto volverme una desquiciada.
Hace realmente poco, cuando tenia 10, descubrí lo que era ser una puberta, y lo afronte de maravilla. Ninguna queja que no sea la divina permanente represión del entorno. Luego, los 13, oficialmente una adolescente, y nada. No mayores cambios, ningún disgusto exquisito, ni siquiera una rabieta infantil abruptamente arrancada.
Nuca llegué más tarde de lo acordado, no me escapé de casa, ni pedí salir demasiado, tampoco fui a lugares que evitaba mencionar o pasaba demasiado con amigos. Cuando mis compañeros una tarde estaban en el cine, yo en casa; cuando ellos los viernes y sábados amanecían en la discotecas, yo en casa.
No fui la niña perfecta, no puedo decir eso. Pero, a pesar de mi problema innato con la autoridad, no di mayores disgustos; siempre fui buena alumna y todo el rol que se supone debo llevar... menos los quehaceres, eso siempre lo odie.
Pues bien, pasó el tiempo y nada. Nada de nada, ni novios a escondidas ni salidas prohibidas. Nada. Y nunca me importó, fue como un reglamento de auto control sobre impuesto del que nunca me deshice. Y todo de maravilla, hasta hoy, bueno, ayer.
No sé que sucede, estoy enojada, llorona e increíblemente histérica, sin incluir desesperada, sofocada, y claustrofóbica.
Estoy comenzando la universidad, por Dios no es tiempo para una adolescencia tardía. Digo, se supone que esa época ya pasó... Y a pesar de todo, lo peor es que no puedo controlarlo. La señorita controladora no sabe que hacer, horror y pavor.
Amo el auto control, lo dice mi frente y todo mi cuerpo, soy más maquiavelica que el propio maquiavelo. Amo deducir lo que otros piensan, como un ajedrez viviente. Incluso, ese es el porqué de que nunca he tomado, amo mis facultades mentales al cien por ciento.
Entonces, ¿qué diablos está pasando? ¿Cómo es que no puedo parar de estar histérica en medio de este bloqueo de ser humano. Esto parece una constipación de materia de persona....
¡Lo odio!
Digo, es cierto que soy joven y todo... pero ese tiempo ya pasó. He transcurrido estos últimos años de forma apacible y bastante controlada, no es le momento de de pronto volverme una desquiciada.
Hace realmente poco, cuando tenia 10, descubrí lo que era ser una puberta, y lo afronte de maravilla. Ninguna queja que no sea la divina permanente represión del entorno. Luego, los 13, oficialmente una adolescente, y nada. No mayores cambios, ningún disgusto exquisito, ni siquiera una rabieta infantil abruptamente arrancada.
Nuca llegué más tarde de lo acordado, no me escapé de casa, ni pedí salir demasiado, tampoco fui a lugares que evitaba mencionar o pasaba demasiado con amigos. Cuando mis compañeros una tarde estaban en el cine, yo en casa; cuando ellos los viernes y sábados amanecían en la discotecas, yo en casa.
No fui la niña perfecta, no puedo decir eso. Pero, a pesar de mi problema innato con la autoridad, no di mayores disgustos; siempre fui buena alumna y todo el rol que se supone debo llevar... menos los quehaceres, eso siempre lo odie.
Pues bien, pasó el tiempo y nada. Nada de nada, ni novios a escondidas ni salidas prohibidas. Nada. Y nunca me importó, fue como un reglamento de auto control sobre impuesto del que nunca me deshice. Y todo de maravilla, hasta hoy, bueno, ayer.
No sé que sucede, estoy enojada, llorona e increíblemente histérica, sin incluir desesperada, sofocada, y claustrofóbica.
Estoy comenzando la universidad, por Dios no es tiempo para una adolescencia tardía. Digo, se supone que esa época ya pasó... Y a pesar de todo, lo peor es que no puedo controlarlo. La señorita controladora no sabe que hacer, horror y pavor.
Amo el auto control, lo dice mi frente y todo mi cuerpo, soy más maquiavelica que el propio maquiavelo. Amo deducir lo que otros piensan, como un ajedrez viviente. Incluso, ese es el porqué de que nunca he tomado, amo mis facultades mentales al cien por ciento.
Entonces, ¿qué diablos está pasando? ¿Cómo es que no puedo parar de estar histérica en medio de este bloqueo de ser humano. Esto parece una constipación de materia de persona....
¡Lo odio!
09 enero 2008
Monólogo: Sin Poder Pensar
En el transcurso de la vida y los años hay una constante implícita que nadie quiere admitir y que a todos nos afecta...
Primero cuando somos pequeños, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis años; te dicen que no puedes pensar porque eres muy chico, que en medio de tus mil "¿por qués?" no podrías entender ni un ápice de lo que es el mundo. Después de todo tu existencia se reduce a ir al colegio, pelarte con tus "amiguitos" y llorarle a tu mamá.
Luego, pasan los años y llegas a secundaria. Y sigues sin poder pensar. Ahora resulta que tus hormonas de puberto te hacen malas pasadas y no puedes por eso aterrizar en la realidad. Que si él, que si ella, que si todo. Y por ende no puedes pensar.
Te vuelves un adolescente y la misma situación. Sin poder pensar. Ahora es porque en medio de tu crisis de no saber quien eres estás más allá que acá. Y todo te gira, da vueltas y tu, nada. No, no te dejan pensar y con la excusa de que no es el momento, que luego, cuando seas mayor y vallas a la universidad podrás pensar.
Vas a la universidad. Tampoco te dejan pensar. Ahora resulta que ser joven es sinónimo de ser un descarriado. Que vas por la vida sin pausa ni pauta y que en medio de tu irracionalidad descontrolada es imposible que puedas pensar.
Sales de la licenciatura. Comienzas una maestría. Y no, tampoco puedes pensar. Ahora eres un joven profesional ignorante de la profundidad del conocimiento verdadero y como tal debes ser educado y amaestrado en la especialización del dedo del pie.
Vas por el doctorado. Después de todo no hay grado más alto que ese, en teoría te tienen que dejar pensar. Nada. Porque siempre existe el que revisa tu tesis y te dice: mira que todo eso es un disparate.
En resumen, el sistema educativo del mundo y la vida esta diseñado para ser un sistema de entrenamiento continuo en el arte de amansar bestias errantes.
La verdad sea dicha, pasas tu vida sin poder pensar.
Primero cuando somos pequeños, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis años; te dicen que no puedes pensar porque eres muy chico, que en medio de tus mil "¿por qués?" no podrías entender ni un ápice de lo que es el mundo. Después de todo tu existencia se reduce a ir al colegio, pelarte con tus "amiguitos" y llorarle a tu mamá.
Luego, pasan los años y llegas a secundaria. Y sigues sin poder pensar. Ahora resulta que tus hormonas de puberto te hacen malas pasadas y no puedes por eso aterrizar en la realidad. Que si él, que si ella, que si todo. Y por ende no puedes pensar.
Te vuelves un adolescente y la misma situación. Sin poder pensar. Ahora es porque en medio de tu crisis de no saber quien eres estás más allá que acá. Y todo te gira, da vueltas y tu, nada. No, no te dejan pensar y con la excusa de que no es el momento, que luego, cuando seas mayor y vallas a la universidad podrás pensar.
Vas a la universidad. Tampoco te dejan pensar. Ahora resulta que ser joven es sinónimo de ser un descarriado. Que vas por la vida sin pausa ni pauta y que en medio de tu irracionalidad descontrolada es imposible que puedas pensar.
Sales de la licenciatura. Comienzas una maestría. Y no, tampoco puedes pensar. Ahora eres un joven profesional ignorante de la profundidad del conocimiento verdadero y como tal debes ser educado y amaestrado en la especialización del dedo del pie.
Vas por el doctorado. Después de todo no hay grado más alto que ese, en teoría te tienen que dejar pensar. Nada. Porque siempre existe el que revisa tu tesis y te dice: mira que todo eso es un disparate.
En resumen, el sistema educativo del mundo y la vida esta diseñado para ser un sistema de entrenamiento continuo en el arte de amansar bestias errantes.
La verdad sea dicha, pasas tu vida sin poder pensar.
Materia y estructura
¿Cómo puede ser tan representativa una pequeña e insignificante masa de materia humana más? Después de todo, es lo que todos somos... Materia de seres humanos.
Pasamos talvez demasiado tiempo pensándolo o no pensándolo, pero si... es importante cada uno de los trozos de materia que flotan a tu alrededor. Los más mediocres, ignorantes, despiadados, apáticos, inmaduros, manipuladores... en fin, todos ellos.
Lo alarmante es cada una de las veces que uno de esos trozos penetra en tu invaluable espacio mental personal y de hecho trata a todas luces de trastocarlo. De hecho, lo consigue.
Consigue de alguna inexplicable forma manipular aquello tan valioso y atesorado durante años. Derrumba los cimientos de esa edificación magníficamente alta que es tu pensamiento y la vuelve un simple y triste garaje de pensamientos extranjeros.
Si, triste y simple. Vacía como una estrella más entre tantas otras. Materia insignificante de pensamiento.
Y si no lo consigue, pasa que debes fingir que lo hace. ¿Cómo no adorar una estructura de poder más? ¿Cómo no idolatrar a aquel que te seduce con olores de éxito? ¿Cómo pasar por alto que una simple y atroz palabra suya bastará para cambiarlo?
Si, debo besar las manos que alimentan (o dicen que lo hacen) mi espíritu.
Pasamos talvez demasiado tiempo pensándolo o no pensándolo, pero si... es importante cada uno de los trozos de materia que flotan a tu alrededor. Los más mediocres, ignorantes, despiadados, apáticos, inmaduros, manipuladores... en fin, todos ellos.
Lo alarmante es cada una de las veces que uno de esos trozos penetra en tu invaluable espacio mental personal y de hecho trata a todas luces de trastocarlo. De hecho, lo consigue.
Consigue de alguna inexplicable forma manipular aquello tan valioso y atesorado durante años. Derrumba los cimientos de esa edificación magníficamente alta que es tu pensamiento y la vuelve un simple y triste garaje de pensamientos extranjeros.
Si, triste y simple. Vacía como una estrella más entre tantas otras. Materia insignificante de pensamiento.
Y si no lo consigue, pasa que debes fingir que lo hace. ¿Cómo no adorar una estructura de poder más? ¿Cómo no idolatrar a aquel que te seduce con olores de éxito? ¿Cómo pasar por alto que una simple y atroz palabra suya bastará para cambiarlo?
Si, debo besar las manos que alimentan (o dicen que lo hacen) mi espíritu.
08 enero 2008
Pasa a veces que quieres desaparecer. Yo quiero.
Quiero irme lejos de algunas persona que sé que en algún momento me van a lastimar. Digo, también sé que es natural, las personas se lastimas unas a otras todo el tiempo, lo hacen durante toda su vida y ni siquiera lo notan. Así que, ¿por qué sentirme mal al respecto? Pues bien, la respuesta: ya no lo soporto. Si volviera a pasar creo que me volvería loca o algo muy malo sucedería conmigo. Sé que suena dramático, pero me refiero a las personas realmente importantes en la vida de nosotros, si, a esas, a las que amamos.
La verdad estoy harta de repetir historias de incurable dolor, así que, ¿por qué no irme?
Respuesta: porque también le temo a eso.
Quiero irme lejos de algunas persona que sé que en algún momento me van a lastimar. Digo, también sé que es natural, las personas se lastimas unas a otras todo el tiempo, lo hacen durante toda su vida y ni siquiera lo notan. Así que, ¿por qué sentirme mal al respecto? Pues bien, la respuesta: ya no lo soporto. Si volviera a pasar creo que me volvería loca o algo muy malo sucedería conmigo. Sé que suena dramático, pero me refiero a las personas realmente importantes en la vida de nosotros, si, a esas, a las que amamos.
La verdad estoy harta de repetir historias de incurable dolor, así que, ¿por qué no irme?
Respuesta: porque también le temo a eso.
03 enero 2008
Gente
A veces es increíble como hay tantas personas en tu vida. La gente vive pasando ante tus ojos. Miles de rostros llenos de identidad que son tan únicos, que llenan tu espacio; pero que son simplemente rostros.
A veces, pasan los días, semanas o quien lo sabe, años. Esas caras, no son más que eso, faces. Ojos, narices, bocas, semblantes... no hay nada más. No hay algo que nos diga lo que hay detrás...
No hay una simple pista que delate que antes, esas caras que no dicen nada hoy, eran familiares ayer... Y todo, sólo porque las has olvidado.
A veces, pasan los días, semanas o quien lo sabe, años. Esas caras, no son más que eso, faces. Ojos, narices, bocas, semblantes... no hay nada más. No hay algo que nos diga lo que hay detrás...
No hay una simple pista que delate que antes, esas caras que no dicen nada hoy, eran familiares ayer... Y todo, sólo porque las has olvidado.
01 enero 2008
Año nuevo vida nueva. En teoría... Se supone que estoy feliz, que estoy emocionada de vivir, de seguir; de tener un día mas , un año mas para propósitos nuevos, para amar de nuevo. Se supone. Y la verdad, no sé que es lo que siento. Y si, me importa. Me importa tener cosas claras, tener todo bajo control.
Y adivinen que? No lo tengo. Tengo la vida un poco más patas a arriba de lo que yo esperaba. Supongo que nada sale del todo como queremos...
Las cosas que de hecho quería tener arregladas para hoy, no lo están. Todo lo que quería interiormente corregir, sigue igual. Y yo, yo estoy un poco más apagada que ayer.
¿La diferencia entre hoy y otro día cualquiera de depresión? Ah, si me di un tiempo para soñar de madrugada. Me puse a soñar que las cosas de hecho pueden ser mejor. ¿Posibilidades con eso? ¿Posibilidades de realmente conseguirlo todo? No lo sé, no quiero simplemente rendirme a mi horrible destino de inestabilidad emocional perpetua; después de todo soy una idealista emocional y tal vez me sienta un poco orgullosa de eso, pero no es que quiera que mi vida se reduzca simplemente a eso.
Así que ayer, bueno, hoy de madrugada me di mis minutos de dibujar horizontes para un mañana mejor. Se siente bien debo admitir. Y de hecho por un segundo crees lo que escribís. Aunque horas después (como yo ahora) pierdas toda esperanza y te pongas de lo más fatalista que puede existir.
Y adivinen que? No lo tengo. Tengo la vida un poco más patas a arriba de lo que yo esperaba. Supongo que nada sale del todo como queremos...
Las cosas que de hecho quería tener arregladas para hoy, no lo están. Todo lo que quería interiormente corregir, sigue igual. Y yo, yo estoy un poco más apagada que ayer.
¿La diferencia entre hoy y otro día cualquiera de depresión? Ah, si me di un tiempo para soñar de madrugada. Me puse a soñar que las cosas de hecho pueden ser mejor. ¿Posibilidades con eso? ¿Posibilidades de realmente conseguirlo todo? No lo sé, no quiero simplemente rendirme a mi horrible destino de inestabilidad emocional perpetua; después de todo soy una idealista emocional y tal vez me sienta un poco orgullosa de eso, pero no es que quiera que mi vida se reduzca simplemente a eso.
Así que ayer, bueno, hoy de madrugada me di mis minutos de dibujar horizontes para un mañana mejor. Se siente bien debo admitir. Y de hecho por un segundo crees lo que escribís. Aunque horas después (como yo ahora) pierdas toda esperanza y te pongas de lo más fatalista que puede existir.
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